Hoy se emite el último capítulo de la 2ª temporada de la serie Merlí de TV3,  que congrega cada semana en torno a 500.000 espectadores (más o menos un 20% de share en Cataluña) y que recientemente ha vendido sus derechos a Netflix para poder emitirse en otros países. Para quién no la conozca, aquí va mi recomendación.

Merlí es una serie acerca de un profesor de filosofía que hace sus clases de una manera poco convencional consiguiendo que sus alumnos se interesen por la asignatura. Al mismo tiempo, la historia nos introduce en la vida de los diferentes alumnos, padres y profesores. El éxito de la serie, en mi opinión, radica principalmente en 3 aspectos: los personajes, las tramas y los giros de guion.

En primer lugar, nos encontramos con una gran cantidad de personajes muy variados, que nos plantean conflictos e historias personales muy diferentes. Cada espectador se puede sentir identificado con uno u otro y, si preguntas a diferentes seguidores cuál es su personaje favorito, las respuestas serán muy variadas y hasta sorprendentes. Por otra parte, la transformación de cada uno es coherente, bien dosificadas y construidas en relación a las tramas de los diferentes capítulos. A pesar de que hay muchos personajes, la mayoría son protagonistas y tienen una importancia bastante equilibrada. Esto principalmente se aprecia a partir de la 2ª temporada en la que se le ha dado más trama a algunos que no habían tenido mucho peso en la 1ª. Eso sí, en algunas ocasiones se echa en falta un poco de información acerca de la vida de los profesores. La fuerza de los personajes se ve afianzada por la actuación de un plantel increíble de jóvenes actores entre los que destacan Carlos Cuevas (Pol), Iñaki Mur (Oliver) y Albert Baró (Joan); y de otros actores más consolidados como Anna María Barnany (en el divertido papel de “la Calduch”) y Francesc Orella (Merlí).

En cuanto a las tramas, conquistan por su originalidad y los temas tratados. Por un lado, nos encontramos con problemas que pueden afectar a los adolescentes o familias españolas y que son de a pie, del día a día. Merlí no esconde los problemas sino que hace hincapié sobre ellos, no limitándose sólo a los jóvenes sino enseñándonos también cómo los viven sus familiares. Como los personajes son muy variados (madres solteras, divorciados, homosexuales…), las historias de cada uno de ellos también lo son y ésto permite a los espectadores acceder a nuevas realidades. Merlí aboga por la igualdad, que se convierte en un tema recurrente y, si bien es cierto que en ocasiones se le ha calificado de ser un tanto machista, creo que ha mejorado bastante en la 2ª temporada. Lo más destacado sin duda es cómo las tramas de cada capítulo se enlazan con la filosofía del autor que le da nombre al episodio y que Merlí explica en clase a sus alumnos. La historia nos demuestra que en la vida de cada uno podemos aplicar las grandes preguntas que la filosofía se ha hecho y que a lo largo de los siglos se han intentado contestar. Gracias a la serie además podemos aprender sobre otros filósofos menos conocidos.

A todo lo anteriormente dicho hay que añadir unos giros de guion impresionantes, que dejan a los seguidores pegados a la pantalla semana tras semana, y que sorprenden continuamente. Es muy difícil anticipar qué es lo que pasará y, sin duda, muchas de las escenas llegan al corazón del espectador, que no se puede quedar indiferente. Es evidente que Héctor Lozano, creador y único guionista, tiene muy claro dónde quiere llegar y cómo dosificar la tensión y la emoción de cada una de las tramas.

En cuanto a la dirección de Eduard Cortés, me parece increíble en cuanto a realización y dirección de actores. Se nota el trabajo actoral que hay detrás y sorprenden algunos planos realmente muy trabajados.

La segunda temporada de Merlí se estrenará próximamente en La Sexta, así que aún tenéis tiempo de ver la primera. Eso sí, recomiendo verla en versión original con subtítulos porque se pierde un poco de la calidad en el doblaje. Para los que hoy terminan la 2ª temporada, muy atentos porque seguramente se anuncie la renovación por una 3ª muy pronto (y según Héctor Lozano, será la última).

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